Me llamo Valter Fiorani y nací el 28 de octubre de 1953 en Faenza, ciudad famosa en todo el mundo por la cerámica, pero que además ha dado origen a muchos artistas; una ciudad no grande pero viva, donde si te paras un instante, dejando que la vida desacelere, que retome el ritmo de tu corazón, el arte se puede también respirar.
En mis tiempos esto era seguramente mas sencillo, todas nuestras acciones eran mas ponderadas, teníamos tiempo para soñar y la vida se convertía automáticamente en el modo para realizar nuestros sueños, el lograrlo o no, no era determinante, hoy como entonces ...pobre quien no sueña.
Un intento de continuidad a mi modo de ver, perfectamente logrado es la escuela de diseño ”Tommaso Minardi” que frecuente en el año 1966 con Maestros como GAETA, MATTEUCI, SAVIOTTI que a pesar de tener tantos alumnos lograron crear una relación exclusiva con cada uno de nosotros. Las enseñanzas mayores, mas allá de las técnicas eran la capacidad crítica, la perseverancia, la obstinación de repetir, el sentido estético, los equilibrios y sobretodo la pasión inmensa de ellos que te llevaba, después de una corrección, a continuar el dibujo como si fuera el suyo. Pienso que en la vida esto me ha servido mucho.
Otro elemento de transformación en esos años fue la música, los primeros grupos musicales, el beat (banda sonora de una entera generación), mi primera guitarra, y así, desde los 13 años busqué crear una dimensión donde la música y el dibujo, fueran depósito de alimentación de mi espíritu, siguiendo los varios estándares de aprendizaje no institucional, ya que éstos, eran patrimonio exclusivo de quien había tomado la decisión de seguir ese camino, en cambio fueron los que tuvieron origen en la calle, dictados por la rutina, experimentados antes por otros, independientemente de los resultados.
Valter Fiorani - Paolo Zauli - Raniero Sbarzaglia
Y así desde el año 1969 empecé en la música, primero con los grupos, después con las orquestas de baile, viajando a lo largo y ancho de Italia por 30 años; es diferente en cambio el tema de la pintura: (y aquí me haré enemigos) los pintores de profesión, apasionados y legitimizados por lo conceptual (enorme recinto dentro del cuál se justificaba cualquier cosa) representaban ya una especie de alquimia elitísta en cuya presencia, el sentirse atemorizado era lo mínimo que podía pasar, y si no lograbas justificar la realización de un cuadro con argumentos válidos....estabas perdido, la obra era un hecho secundario, era mucho mas importante el recóndito proceso mental que la había generada......
En el año1978, fascinado por la metafísica y por sus exponentes inicié a pintar en olio sobre fondos arenosos, mujeres – maniquíes en ambientaciones futurísticas. En el mismo año publiqué el cuadro en un catálogo de arte de una edición local y no pudiendo permitirme retirar los innumerables premios ganados (teniendo que pagar sumas considerables como gastos de secretaría y otros), para hacerlo decidí que quizás era mejor dedicarme a otra cosa diferente donde la seriedad fuera un componente de gran importancia.
Entrando casualmente en contacto con la gráfica gracias a las amistades y a la disponibilidad casi cotidiana de una persona, muy profesional además de un gran hombre desgraciadamente prematuramente desaparecido, fui inmediatamente conquistado y frecuenté un curso de
gráfica en el intento de dedicarme al estudio de imágenes musicales y discográficas. Trabajé sucesivamente como gráfico freelance y al interno de agencias publicitarias desde el año 1980 al 1998. Trabajé en estrecho contacto con ilustradores y aprendí a conocer el aerógrafo y sus potencialidades, medio que uso actualmente para la realización de mis obras.
El connubio seguramente interesante según yo, es la técnica que da resultados sorprendentemente realistas, y la figura humana; por este motivo he elegido dedicarme a un cierto tipo de erotismo, me explico: el erotismo es generado en un instante, en un cruzar de piernas, en una inclinación improvista, en una minifalda inguinal al interno de un coche que parte, ó en el sillín de una bicicleta…son instantes; pero que te explotan dentro…¿por qué entonces no reconstruirlos fijándolos en una imagen eterna, que postergue este placer por el tiempo que se merece?
Otras cosas que merecen de ser prolungadas en el tiempo, es esa sensación melancólica paseando por una playa de invierno escuchando el verdadero sonido del mar,
liberado de las voces y los gritos prepotentes de los bañistas, dándole al mar un aspecto casi metafísico...... Y así tantas otras cosas, sirve solo un corazón para verlas..... Perdónenme por este texto probablemente largo pero necesario para explicarme, no quiero que haya malentendidos, no me he aprovechado, cuando a lo mejor la cosa podía ser mas fácil y no tengo la intención de iniciar ahora; si al menos una persona llegará a fondo y habrá asimilado alguna cosa, habrá valido la pena....
Regresando ahora a ustedes…..artistas afirmados, críticos integérrimos, intelectuales; perdónenme si no necesito a ninguno que me explique un atardecer o un amanecer, la vida me ha dado los medios para vivirla, perdónenme si con sus saxofones lucientes no lograrán jamás enseñarme el blues.
Emociones: son esas que vivo y que intento comunicar, delante de una mujer,delante del mar de invierno, delante de una reja oxidada,
delante de un televisor, delante de un muro…. Solo esto,
no busquen otra cosa…. Porque no encontrarán nada más